Hace poco leí en el periódico “20 Minutos” que Wikileaks había descubierto que EEUU considera que los internautas españoles tienen una fuerte influencia, no son muchos pero que su opinión se tiene en cuenta.
Tras esta revelación me pregunté cuáles serían las implicaciones de esta aseveración, lo qué quiere decir EEUU es que los usuarios de internet españoles están aprovechando la web 2.0 para hacerse oír. Es decir, la sociedad española “pasota” por tradición, totalmente contraria a la sociedad reaccionaria e incluso proactiva francesa, que no duda en echarse a las calles cuando les tocan las pensiones, la edad de jubilación o quieren obligar a sus jóvenes a acceder al mercado laboral a través de contratos basura; esta sociedad española, que cuando está junta parece que va a cambiar el mundo pero que cuando va a su casa le da demasiada pereza salir a una manifestación o es fácil de persuadir individualmente, porque al fin y al cabo todo el mundo piensa en su bienestar personal.
Pues si señores, parece que con la aparición de las redes sociales en el mundo de las comunicaciones, los internautas de este país encuentran el anonimato necesario para movilizarse en grupo e ir contra el poder establecido. Al fin y al cabo, no hay que salir de casa (jejejeje).
Otro punto que me planteé es por qué les llama la atención esto al todo poderoso EEUU. Claro que entiendo que cualquier poder emergente, aunque no provenga de países que posean petróleo, les pueda llamar la atención, lo quieran monitorizar, investigar e incluso controlar por si puede llegar a alterar el mundo que ellos plantean. Eso lo entiendo, pero es qué los usuarios estadounidenses no expresan su opinión vía redes sociales, no nació Facebook allí. ¿Dónde está la diferencia entre los internautas de Norteamérica y los españoles? A esta pregunta no encontré respuesta, mis conocimientos de la sociedad más avanzada del mundo no son muy amplios, la verdad.
Lo que no me parece extraño es que los internautas españoles estén ganando poder poco a poco, o mucho a mucho. Puesto que en estos años anteriores los medios de comunicación, no todos, está muy feo generalizar, han intentado manipularnos. Quién no se ha sentido confuso al ver al mediodía el telediario de Antena 3 y por la noche el de Telecinco, pensando que o había dormido por una semana entera o que cada telediario estaba dando las noticias de dos mundos totalmente paralelos, sin ningún punto en común. Lo mismo podríamos decir de los periódicos.
Ahora hacerse una idea de lo que de “verdad” ocurre en España es un poco más fácil y más interesante. Todo el mundo da su opinión en internet, en su blog, en Twitter, en Facebook, en las cadenas de televisión que tienen su página web. Sólo tienes que investigar un poco, porque la gente normal de a pie se ha convertido en reporter@, no tendrá un estilo literario como el de Arturo Pérez Reverte, por ejemplo, pero dicen lo que ven, lo que les ha pasado y los demás pueden leerlo, compartir sus opiniones, apoyarlos o contradecirlos cuando piensan que no es verdad.
La capacidad de convocatoria de los nuevos medios de comunicación y los nuevos protagonistas anónimos es increíble y apasionante. Ahora los que van a la cola, a los que les toca reaccionar son a los agentes que han poseído el poder años atrás, que no creían que internet fuese un arma de doble filo sino una vía de entretenimiento y atontamiento de la masa, de la sociedad, maleable a la que trataban de imponer sus decisiones siempre encaminadas a beneficiar a unos pocos.
Si señores, debemos de opinar, de hacer oír, de utilizar estas herramientas que se nos ponen a la mano para tratar de cambiar lo que ya hace tiempo que es insostenible. Pensad, que si EEUU ya nos tiene en consideración es porque de verdad somos un poder emergente. Vale, yo también he desesperado cuando he acudido a internet a buscar una opinión o a resolver una duda sobre algo y he tenido que leer la mierda que escribe gente que se aburre mucho en los foros, sí a mí también me ha pasado. Pero tengan en cuenta, que yo no soy periodista, ni literato, ni estoy en el asiento ñ de la RAE, pero sí estoy escribiendo esto. Quizás no lo lea nadie o quizás sólo una persona, pero mi voz está en la red para que la escuche quien quiera y así otras muchas más interesantes que la mía y con mejores motivaciones que pueden cambiar el mundo. Sí, ¿por qué no?, tenemos que recurrir a Gandhi, una sola persona cambio el mundo, imaginaros que pueden hacer miles de personas.
Es hora de creer en nuestro poder, en creer eso de que el consumidor/cliente siempre tiene la razón, de que ya no estamos en la Ilustración, donde el soberano decía: “todo para el pueblo pero sin el pueblo”. Ahora aunque esta máxima se haya convertido en “todo para el político de turno pero haciendo creer que lo decide el pueblo”, se puede cambiar a “la voz del pueblo grita alto y se tiene que escuchar”. Puesto que antes nosotros asistíamos a los actos que se convocaban y que nos llegaba la información a través de la tele o la radio, ahora los actos se convocan en la red y son los medios de comunicación los que acuden a ver lo que pasa.
Junto podemos!
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